martes, 27 de marzo de 2012

Las TIC en la enseñanza: posibilidades y retos.

http://redescepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/TIC/TIC%2POSIBILIDADES%20Y%20RETOS.pdf

Estudio que hace Martin Carnoy.

RESUMEN:
En la lección inaugural de este curso 2004-2005 el autor
reflexiona sobre el papel de las tecnologías de la información y la
comunicación en el ámbito educativo. Plantea algunos temas fundamentales y se
cuestiona la adecuación de las TIC a la hora de transmitir conocimientos,
especialmente cuando los alumnos no están lo suficientemente motivados para
aprender y no están acostumbrados a utilizar información e interpretarla. Para
el análisis toma como punto de referencia el mundo de la empresa y ofrece un
breve repaso de los cambios que las TIC han introducido en él. Hasta ahora, en
el sector empresarial, la principal aplicación de las TIC se ha centrado en
facilitar el acceso y el procesamiento de grandes cantidades de información a
los trabajadores y a los directivos con el objetivo fundamental de incrementar
la productividad. Sin embargo, en el caso de la enseñanza, la información casi
no se emplea para mejorar el rendimiento de los alumnos, principalmente porque
los gestores educativos desconocen buena parte de las herramientas de
tratamiento de la información de las que disponen. Por otro lado, aunque las
escuelas tienen cada vez más acceso
a las TIC, la presencia de las nuevas tecnologías dentro de la
metodología de enseñanza todavía es muy escasa. De nuevo la falta de formación
es lo que lo dificulta: muchos maestros no poseen conocimientos informáticos
suficientes para sentirse cómodos empleándolas, ni formación específica para
aplicar los nuevos recursos en el aula. En el ámbito universitario, las TIC
están bastante más presentes, tanto en la enseñanza, como en la investigación,
y también en la administración, pero, salvo excepciones, hay pocas realidades
con modelos pedagógicos que se basen en ellas, y aún se constata una fuerte
preferencia social por la enseñanza tradicional.

INTRODUCCIÓN:
Durante más de cuarenta años, los educadores más innovadores se
han mostrado optimistas con respecto al uso del ordenador en las escuelas.1 Su
idea de los ordenadores –o mejor dicho, sus numerosas ideas– no se ha
materializado ni mucho menos con relación a las expectativas que se plantearon,
a pesar de la rápida disminución del precio del hardware, el incremento
exponencial en potencia de cálculo y la creación de Internet, que ha abierto un
amplio abanico de posibilidades impensables hace tan sólo una década. Los principales
obstáculos a la hora de incorporar las TIC en el proceso de
enseñanza-aprendizaje educativo no son perceptibles a primera vista. En este
ensayo, intentaremos entender mejor dónde residen los problemas. Aunque algunos
analistas de las décadas de los sesenta y de los setenta desestimaron los
ordenadores porque creían que seguirían el camino de la radio y la televisión
educativas, otros preveían futuros sistemas de aprendizaje informáticos que
integraban «material procedente de una base de datos cultural general, de las
respuestas anteriores del mismo alumno y del almacenaje simbólico discontinuo»
en diálogos holográficos y multipersonales de aprendizaje. Cuatro ramas
independientes entre sí surgieron ante la idea de la informática educativa
desde sus inicios. La primera, la enseñanza asistida por ordenador (EAO), se
fundamentó en las primeras investigaciones de S. L. Pressey sobre pruebas autocorregibles
y máquinas mecánicas de enseñanza (Smith y Smith, 1966), durante los años veinte.
Las posteriores creaciones de Pressey y otros contaron con el apoyo del ejército
de los Estados Unidos y fueron incorporando componentes electrónicos a medida
que aparecieron. El diseño de los programas de EAO posteriores estimuló en gran
medida la investigación subsecuente sobre materiales de aprendizaje programados
implementados en una serie de medios. La informática, y más específicamente la
programación como asignatura escolar, se convirtió en la segunda rama
principal, espoleada por los defensores del uso de los ordenadores en las
escuelas. Los educadores americanos, como Dwyer y Critchfield (1978) y
Luehrmann y Peckham (1984), creían que los alumnos no podían utilizar
correctamente un ordenador sin saber programarlo. Ello hizo que programación y
alfabetización informática se convirtieran en sinónimos –una postura razonable
en una época en la que los programas de aplicación casi no existían, excepto
los procesadores de datos empresariales. Con la rápida expansión de los
programas disponibles, la formación en informática evolucionó a diferentes niveles,
desde la alfabetización informática elemental hasta el uso de diversos paquetes
para programar. Todos estos niveles se pueden agrupar bajo el nombre de
educación «profesional» de TIC. La tercera rama es el desarrollo cognitivo y
las habilidades de resolución de problemas. Trabajos teóricos como «The Process
of Conceptualization», de Brown y Lewis (1968), y Mindstorms, de Seymour Papert (1980), todavía
influyen en el pensamiento actual sobre las TIC en la enseñanza, a pesar de la
incapacidad de la comunidad investigadora para demostrar la ganancia cognitiva
mensurable predicha por estos escritores (véase, por ejemplo, Pea, Kurland y
Hawkins, en Chen y Paisley, 1985). La última y más reciente rama es el uso de
Internet para obtener información, y el papel de la información en sí misma
como herramienta para el desarrollo cognitivo y para la mejora de las habilidades
de resolución de problemas. Internet se puede utilizar como un importante medio
de acceso al software educativo y al trabajo en red con otros alumnos y
profesores.2 Hoy en día, los ordenadores son una herramienta muy presente en
las escuelas y universidades de los países desarrollados y se van introduciendo
muy rápidamente en las aulas de los países en vías de desarrollo. Se han creado
muchas herramientas de aprendizaje para estos ordenadores, desde juegos didácticos
hasta software de enseñanza asistida por ordenador y software de ayuda para el
profesor. Las escuelas están conectadas a la Red e incluso los alumnos de las
zonas más remotas tienen acceso a la creciente cantidad de información que
antes sólo estaba al alcance de aquellas poblaciones próximas a las bibliotecas
municipales y universitarias más completas. Mediante la Red, profesores y
alumnos tienen acceso a material curricular, de formación de profesorado y
otros materiales de aprendizaje, algunos provistos por sus propias
administraciones centrales o estatales y otros suministrados por proveedores
privados. Las TIC se utilizan en la enseñanza a distancia y sustituyen a la
antigua escuela por correspondencia y la televisión educativa. En general, la
nueva educación a distanciase realiza mediante la Red. Así mismo, los
ordenadores también son una herramienta habitual en las oficinas de la
administración educativa. Incluso antes de que los ordenadores de mesa se
introdujeran plenamente en el sector empresarial, en la década de los ochenta,
los ministerios, las oficinas estatales de educación, las universidades y los
distritos escolares utilizaban ordenadores para almacenar información sobre los
alumnos y el personal que trabajaba en las escuelas. El Banco Mundial y los
bancos de desarrollo regional recomendaron los sistemas informáticos a los
países en vías de desarrollo para que pudieran establecer una conexión entre
sus administraciones locales, regionales y centrales y para que pudieran
obtener y analizar información sobre los resultados de este sistema. Con toda
esta tecnología informática de la que disponen los sistemas escolares y las
universidades, ¿no tendríamos que observar algunos cambios sustanciales en el
modo de gestionar la educación, de organizar el trabajo dentro del mismo sector
educativo, y en la manera como estudian los propios jóvenes? La mayoría de los
analistas consideran que los cambios son mucho menos considerables de lo que se
esperaba, a pesar de que el potencial de cambio es enorme. En este estudio,
intentaré evaluar por qué los cambios son tan limitados y, una vez efectuada
esta evaluación, si el potencial de cambio es realmente tan grande como muchos
analistas afirman. Más concretamente, me planteo si los obstáculos
institucionales en el ámbito educativo son los que impiden obtener beneficios
más importantes a partir de las TIC y qué tipo de políticas públicas dentro y fuera
de la educación estimularían un uso más extendido de las TIC en la enseñanza,
si es que existe alguna.
«Con toda esta tecnología informática de la que disponen los
sistemas escolares y las universidades, ¿no tendríamos que observar algunos cambios
sustanciales en el modo de gestionar la educación, de organizar el trabajo
dentro del mismo sector educativo, y en la manera como estudian los propios
jóvenes?» El método que utilizo se basa en la comparación de la enseñanza con
el sector empresarial privado. Analizo los cambios que las TIC han introducido
en las empresas, los comparo con los que han tenido lugar en la enseñanza y
analizo si las diferencias son el resultado de algo inherentemente diferente
con respecto a la producción educativa, el resultado de diferencias de
capacidad entre el sector empresarial y el sector educativo, o el resultado de
una resistencia laboral organizada más eficazmente dentro del sector educativo.

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